Hoy se dio a conocer la nueva PlayStation 3 Slim, una consola de video juegos más estilizada, y con una restricción muy esperable para la tonta y errática política que ha venido adoptando Sony en este último tiempo.
La nueva PS3 Slim a parte de su delgadez viene gratis sin concursos ni sorteos con un par de características que dejan a esta nueva versión de la consola en el último lugar de mi buffer personal de gadget a adquirir. El primer problema, y que pienso debe desilusionar bastante a los gamers fanáticos de las PlayStation, es su incompatibilidad o retrocompatibilidad con las PS2, algo que insistentemente ha sido pedido por sus usuarios y a todas luces es una decisión o falla técnica bastante tonta para esta nueva consola. El segundo gran problemita, es la restricción de fábrica de instalarle Linux, y más aún, cualquier sistema operativo alternativo, equivalente a avanzar dos pasos para retroceder tres.
Honestamente no puedo descifrar que le pasa a Sony últimamente, pero al parecer sus decisiones y nuevos productos están yendo en una dirección y sus clientes o ex-clientes en otra. ¿Será acaso tiempo de mirar más al consumidor y adaptarse a las nuevas tendencias que tienen que ver más con libertad (estándares libres y/o abiertos) y una estrecha relación con el gusto de los clientes?. En los comentarios lo discutimos entonces, salu2.



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