Tenía pendiente escribir algo sobre Fedora -para ser más exacto tenía pendiente escribir algo en el blog-, debido al exquisito sabor de boca que me ha dejado esta ya histórica distribución Linux.
Los que tienen la suerte de conocerme o visitar el blog periódicamente sabrán de mis desventuras con mi antiguo notebook Dell Inspiron 4150, debido a sus limitadas prestaciones (256 de RAM, 1.2 GHZ de procesador Intel y 16 MB de memoria de video), un verdadero monstruo de poder de procesamiento puestas al servicio de quien escribe esta nota.
Mis constantes problemas con mi viejo notebook me llevaron a convencerme, de la necesidad urgente de comprar uno nuevo, la verdad que respecto a marcas barajaba 2 o 3 (Dell, Lenovo y HP), decantándome al final por un Dell XPS 1330, -de hecho debido a esta compra nació el post sobre obtener buenos descuentos en dell-, que venía de fábrica con Ubuntu 8.04, listo para sentarse frente a él y usarlo.
Bueno el rodeo anterior se debe primero a que tengo ganas de expresarme, y a que tenía que explicar cómo llegue a usar Fedora en mi nuevo XPS 1330.
No me considero una persona tranquila respecto a mis cosas, más bien soy alguien que si tiene la posibilidad de mejorar algo lo trata de hacer, si no funciona me largo a llorar me seco las lágrimas y trato de volver atrás de la anterior configuración. Por esto cuando vi que mi querido nuevo notebook tenía mucho tiempo con una versión de Linux que funcionaba cómo acostumbra a hacerlo Linux, el bicho de la inquietud se apoderó de mí y me hizo plantearme el ¿Por qué no instalarle otra distro?, fue ahpi donde empecé a deambular por todos las corrientes, sabores, olores y colores que nos ofrece el pingüino. Pasé por openSuse, Mandriva, Kubuntu, PCLinuxOS, Vector, y un laaaargo etc,.
La suerte de tener una buena máquina te da la posibilidad de optar por alguna distribución user friendly, que se supone son más pesadas y menos optimizadas, algo que el poder de procesamiento y la capa entre el asiento y el teclado pueden sortear fácilmente. Por eso al final llegué a Fedora, una distro con mucha experiencia proveniente de Red-Hat y la gran comunidad creada durante sus largos años de vida.
Lo que rescato de Fedora 10.
- Facilidad de uso: Está casi al nivel de Ubuntu, aunque ese casi, para usuarios con un par de años en Linux ni se debería notar.
- Instalación bastante configurable: Me dio la opción de crear una partición cifrada, que obviamente utilicé, además de instalarse en no más de 20 minutos, lo que se agradece.
- Muy buen reconocimiento de hardware: Prácticamente el 99% del hardware disponible en mi notebook, está reconocido por Fedora, el 1% sería el lector de huellas digitales, que debido a que no lo utilizo no me he dado el trabajo de configurarlo.
- Eye candy en el arranque: Wow! dije cuando vi por primera vez el arranque de Fedora (Plymouth), espectacular!, algo que sin duda yo personalmente agradezco ya que hace más grato el siempre tedioso momento del booteo. Y un arranque bastante rápido debido a algunas optimizaciones incluidas en esta versión
- Miles de paquetes de software y repositorios muy rápidos: La cantidad de software pre empaquetado en formato RPM, está al nivel de Debian y Ubuntu, además el proceso de actualización e instalación de programas me parece más rápido que el tipo deb (Debian y Ubuntu). Además que la mayoría de los repositorios tiene buen ancho de banda, algo que sin duda ahorra tiempo y motiva al usuario a mantener actualizado el sistema.
Estos puntos serían los principales que me motivaron a utilizar Fedora, aunque obviamente hay más razones y más técnicas.
La experiencia Linux debe ser lo más adaptada a tus requerimientos, es por esto que los usuarios de este sistema operativo somos afortunados en tener a mano tantos sabores de un mismo S.O., ya que cada uno representa un estilo, una manera de ver particular de lo que debería ser Linux, es por esto que saber qué Linux instalar, requiere de una buena definición de tus requerimientos, para luego seleccionar la distribución que los cumpla. Para mí ahora en este momento es Fedora, para tí quizás sea otra distro la que satisfaga tus necesidades.
Nota: En alguna parte de este post hay bromas o chistes que al momento de leerlos podrían caerte mal (es mi sentido de humor muuuuuuy personal), pongo esta nota para aclararlo y para que no te vayas con una mala sensación de este blog. Esto si es que llegaste hasta el final, si no aportarás un granito de arena a mi insomnio diario.
Comentarios recientes